Construcción del Santuario
Por el cariño del pueblo fiel a la Madre de Dios y el aporte generoso de muchas personas e instituciones del Perú y del extranjero, se construyó a la entrada de San Vicente de Cañete y junto al Seminario Mayor, un Santuario al aire libre y con capacidad para albergar miles de personas y al que se le añadió un hermoso retablo de madera tallada de estilo colonial. Allí se trasladó desde el Seminario Menor la preciosa imagen en medio del fervor y los homenajes de multitud de personas y sus autoridades. El lugar donde ahora se ubica el santuario, era originalmente un anfiteatro donde se representaba la Pasión de Nuestro Señor Jesucristo durante la Semana Santa de cada año. Esta escenificación prosigue año tras año.